Carolina Marín conquistó en
Huelva, y en el Palacio de Deportes que lleva su nombre, su cuarto título europeo de bádminton al derrotar en la final a la rusa Evgeniya Kosetskaya con gran claridad por 21-15 y 21-7 en 35 minutos, victoria que le convierte en más leyenda de lo que era. La vigente campeona olímpica suma su cuarto entorchado continental y ante su gente.
La jugadora onubense hace historia al superar los tres títulos consecutivos que logró la danesa Camilla Martin (1996, 1998 y 2000) y cumple su sueño de jugar y ganar un gran campeonato en su tierra y ante su gente, que llenó por completo las algo más de cuatro mil localidades del recinto.
En un pabellón repleto hasta la bandera, desde el primer volante Carolina salió a dominar a su opnente, olvidados los nervios en los primeros compases de anteriores rondas. Aunque Kosetskaya remontó después, se llegaba al intermedio con un 11-7 y una jugadora española que iba carburando hacia la conquista de la primera manga.
Varios errores de la rusa en la red acabaron por facilitar el triunfo de Marín, 21-15 en apenas 18 minutos de partido. La continuación del duelo tuvo a una Carolina que fue madurando más los puntos hasta arrinconar a Kosetskaya. Minimizó sus errores, ajustó sus golpes ganadores y con un 7-1 puso tierra de por medio con seguridad.
Tras un 11-4 en la pausa, el patrido ya parecía totalmente dominado por una Carolina que pronto se fue hasta los diez puntos de margen y acabó machacando a su oponente con puntos de enorme calidad ante el delirio del pabellón onubense, que estalló con el acierto definitivo para alzar el título una vez más.