El C.D. Sordos de
Huelva se quedó a las puertas de revalidar el título del Campeonato de Europa de Fútbol Sala para Personas Sordas, tras caer en la final disputada en Montesilvano (Italia) ante el Real Futsal, que se impuso por 7-5 en un partido muy exigente y de máxima igualdad.
El equipo onubense buscaba su quinto cetro continental consecutivo, pero se encontró con un rival sólido, con experiencia y que supo aprovechar sus momentos. Pese a ello, el C.D. Sordos
Huelva compitió hasta el final y volvió a demostrar por qué es una referencia del fútbol sala europeo.
La final comenzó con dominio del conjunto dirigido por Antonio Arellano, que presionó alto y generó ocasiones claras, incluso estrellando dos balones en la madera. Sin embargo, fue el Real Futsal quien golpeó primero en una rápida transición. La reacción onubense fue inmediata y logró darle la vuelta al marcador (2-1), aunque un gol desafortunado permitió el empate italiano y, poco después, la remontada antes del descanso (3-2).
Tras la reanudación llegó el cuarto tanto del conjunto transalpino, lo que obligó al técnico onubense a apostar por el portero-jugador. El C.D. Sordos
Huelva asumió riesgos y logró recortar distancias, pero cada gol fue respondido por el Real Futsal, que terminó cerrando la final con el definitivo 7-5.
El camino hasta la final fue brillante para el equipo de
Huelva, que superó con claridad a Associação Portuguesa de Surdos (5-0), A.S.D. Wolves Avellino (6-1), C.S.S. Poitiers (11-2), A.S.C.S.S. Mulhouse (7-1) y Real e Non Solo (8-2).
A nivel individual, destacó Alejandro Estúñiga, que fue reconocido como mejor jugador del campeonato, un premio que pone en valor el gran torneo realizado por el conjunto onubense.
Pese a la derrota, el C.D. Sordos de
Huelva se marcha de Italia como subcampeón de Europa, con orgullo, deportividad —haciendo pasillo al campeón— y con un futuro prometedor, ya que más de la mitad de la plantilla es sub-21. El reinado europeo se detiene, pero el nivel competitivo del club sigue intacto.